Fue hace tiempo, pero sigue presente. De hecho, me ocurre todas las veces que voy a un hotel desde entonces.
Estábamos de viaje. Nos quedamos en un hotel precioso, recogido y bonito. En el baño había un precioso espejo. Yo le había comentado algo a Él sobre mi deseo de verme reflejada en uno mientras estábamos juntos, pero la verdad es que no recuerdo bien qué dije ni cuál era mi deseo entonces. Ahora ya no importa.
En un momento determinado, Él me llevó al baño. "Mira el placer de tu cara. Disfrútalo". Y entonces fue.
Magia.
Vi a una mujer feliz, gloriosa, excitada, poseída, amada... Y me reconocí en ella.
Desde entonces, como este fin de semana, cada vez que entro en un hotel y veo el espejo del baño, inevitable e invariablemente, mi cuerpo se despierta a tu deseo.
... desde siempre.

Los espejos y sus secretos, que solo son expuestos a quien los mira. Muy bueno.
ResponderEliminarabrazos totales.
Los secretos de los espejos... ¡cuántas cosas guardan en la memoria! ¡Cuántas que sabemos y recreamos!...
ResponderEliminarGracias por la visita. Pase y tómese un café...¡¡¡hay para todos!!!
... Y lo que te queda por ver perruca... A veces es cuando nos miramos en un espejo, fuera de las situaciones típicas, cuando de verdad nos vemos.
ResponderEliminarMe gustó vernos y reconocernos esa noche prendidos en aquel reflejo, como en tantas otras ocasione... Desde siempre pequeña.
Fue precioso, ¿verdad?... Cada vez que pienso en ello se me enciende la vida en todas partes :-) :-D
ResponderEliminar... desde siempre, mi Señor.