A veces necesito desligarme de esta tierra que me ata, coger aire y volar tan alto como pueda, sin preocuparme de cómo volveré o de si las alturas me dan vértigo...
A veces necesito olvidarme de quién soy, y de quién eres tú, para volver a encontrarnos entre las sábanas o detrás de la línea de teléfono, o en el paseo, o en la risa en la pantalla...
A veces tengo que escapar de ti y de mi para poder encontarme más allá de quién era lo de lo que creía ser...
A veces tengo miedo y necesito tu mano para guiarme.
Otras, sin embargo, sólo hace falta tu voz, o tu cuerpo, a mi lado para rendirme.
