Muchas veces me planteo cómo he llegado a apreciar ciertas cosas que antes, sencillamente, o no existían o me parecían poco atractivas. Ahora miro esta foto y sonrío. Me gusta lo que veo, pero lo que me hace sonreir va más allá de la imagen: es la historia, lo que sucedió antes (antes y mucho antes de ese antes); el cómo ha llegado ese violeta (y no cualquier otro color) hasta mi...
Me sorprende ver cómo son las cosas; cómo las creemos eternas y, en realidad, cambian a cada momento; cómo una puede ser muchas, y todas diferentes, sin dejar de ser la que se es. Me alegra saber que una puede escoger un rumbo u otro sin dejar de llegar al destino final, la felicidad, y conseguirlo de manera plena.
Me alegra ver esa foto, estar en ella... y que seas tú quien esté al otro lado.


