Una vez, en clase de aikido, un compañero le preguntó al maestro:
- ¿Qué pasaría si dos samuráis se enfrentaran en contienda?-
Y el maestro contestó:
- Se morirían en la espera -
No veáis cuántas cosas he pensado desde entonces. Hoy me he sentido una samurai en plena espera, atenta a todos los sonidos, alerta a todas las señales... Poco a poco, en las cosas vitales he ido desarrollando paciencia, una gran virtud, sin duda. Y a ello han contribuído muchas cosas, pero especialmente la sumisión.
No siempre las cosas son cuando una las desea, porque no dependen de mi voluntad, sino de la de quien Domina. Es muy importante entender eso y saber que cada cosa tiene su tiempo.
Es muy importante disfrutar de la espera, ser consciente de cada detalle, atesorar los movimientos, los sonidos... y estar siempre dispuesta a la lucha, pero que otros den el primer paso, porque yo sólo soy un canal de su fuerza y cuanto más intenso sea su ataque, más posibilidades de éxito tiene mi respuesta.
Y es fundamental saber que una está en espera, pero en el tipo que implica acción, aunque inmóvil.
La espera, siempre, ha de ser activa, al igual que la escucha.
Saludos de miércoles de samurai.








