viernes, 8 de febrero de 2019

Llanto ridículo


Hoy me he echado a llorar después de correrme. Me resulta tremendamente raro que sea así.

Será que hay más. O menos;
que echo de menos la obediencia y la entrega,
que me gustaría estremecerme y estremecer;
que quisiera ser del todo...

...O que la tensión necesita encontrar caminos para morir.