jueves, 12 de abril de 2012

La expresión del amor en cada uno



Leyendo "La taza de Ana", se me vinieron muchísimas cosas a la cabeza. Una de ellas, la primera, fue pensar en lo fácil que es enfadarse por cosas que, en realidad, no fueron hechas con la intención que percibimos, lo que vuelve a llevarme a la necesidad de comunicación.

Y otra fue pensar en las diversas formas que tenemos de expresar el amor, la entrega, el enfado... Y me acordé de mi amiga Isabel.

Ella estaba casada con un hombre con el que tenía algunas, pero no demasiadas cosas en común. A ella le encantaba leer, él prefería no hacerlo; ella quería la casa como los chorros del oro y empleaba horas y horas en limpiarla y dejarla a su antojo, él vivía plácidamente sin necesidad de fregonas ni plumeros; ella adoraba cocinar, él comía porque era lo que había que hacer... Sin embargo, llevaban años juntos y la relación parecía ir. Puede que no viento en popa; puede que no con la pasión loca que algunos atribuímos al amor, pero el caso es que iba.

Durante el tiempo que estuvieron juntos ella solía sentir la necesidad de contacto físico como expresión de amor, pero él no lo hacía. Ella siguió sintiendo su pena y comenzó a sentir la necesidad de que él la mostrara todo aquello que sentía. Pero no hubo abrazos furtivos, ni besos robados, ni caricias de sorpresa...

Pasó el tiempo y un día decidieron ser felices por separado.

Entonces, cuando ya hubo pasado todo, cuando ella miraba las cosas desde la perspectiva que sólo puede dar el tiempo y el alejarse del yo imperativo, entonces lo entendió todo.

Un día vino a mi casa y me dijo: "¿Sabes? Él me ha mostrado mucho amor. Muchísimo. Sólo que no de la manera en la que yo creía que tiene que hacerse. Él sí se ha comunicado, sí me ha transmitido. Para él la forma de demostrarme su amor era coger la aspiradora, la fregona o el plumero y limpiar la casa. Lo hacía por mi, por ese amor que sentía. No todos mostramos las emociones de la misma manera, ni siquiera las que parecen universalizadas."

Y es verdad. En algunas emociones creemos que hay un estándar de comportamiento. Y no es verdad. Él la mostraba su amor limpiando.

Ella quería abrazos.

Hubiera sido mejor si se hubieran encontrado en el sentimiento.

4 comentarios:

  1. Me gusta tanto amar como ser amado, y es posible que por ello piense que tan importante como amar es hacer entender al otro que se le ama.
    No todos percibimos de igual forma ni sentimos de modo idéntico, por lo que una extensiva comunicación emocional, también es bueno que posea su sistema de feedback... ¿Te he dicho hoy que te amo perrita?, y más importante aun, ¿Te he demostrado que lo hago?... Desde siempre mi pequeña

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  2. Siento que me que amas y espero hacerte llegar lo mismo desde este yo.
    ... desde siempre.

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  3. Los desencuentros, tu vas, yo vuelvo, tu miras a derecha y yo hacia izquierda...

    Totalmente de acuerdo, la comunicación más allá de lo verbal cuanto evitaría.

    Un abrazo guapita.

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    1. ¿Verdad? ¡Con lo fácil que parece comunicarse más allá de todo!... Un abrazo enorme, laprincesa

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